NUESTRA HISTORIA

EL INICIO

La Escuela Madrileña de Terapia Gestalt se constituyó en 1991. Por entonces la Asociación de gestaltistas españoles (A.E.T.G.) había decidido sacar los cursos de formación del marco institucional de la Asociación y dejarlos en manos de las escuelas o institutos privados. Hasta ese momento, los cursos los impartía un equipo docente reconocido por dicha Asociación, que era quien auspiciaba (pero no se responsabilizaba realmente) de cada promoción. Ese sistema se declaró inoperante, con un sentido ambiguo de la autoridad y proclive a los juegos de poder y competencia entre didactas.

En cualquier caso, los cursos venían sucediéndose desde 1983 en Barcelona, Madrid y otros lugares con un programa consensuado en la Asamblea de 1988 (Valencia) sobre un borrador de Paco Peñarrubia que fue el armazón teórico-práctico adoptado posteriormente por los centros de formación, una vez que la Asociación delegó en ellos la tarea docente.

Así fue como nos asociamos Paco Peñarrubia, Agueda Segado, Enrique de Diego y Annie Chevreux para ofrecer en Madrid nuestro programa de formación, respetando los criterios exigidos por la A.E.T.G y a la vez aportando nuestra particular forma de transmitir el oficio que llevábamos tiempo ejercitando. Hemos contado con la colaboración de varios colegas invitados (Albert Rams, Pedro de Casso, Juan José Albert, Francis Elizalde…) a lo largo de estos 35 años dirigidos por Paco Peñarrubia. Abrimos una nueva época, dirigida ahora por Enrique de Diego, en la que el equipo original de socios fundadores ha crecido con la incorporación de Javier Miranda, Amor Hernández, Yolanda Martínez y Jorge Serra, quienes llevan años desarrollando tareas didácticas en la escuela.

Desde sus comienzos, la Escuela Madrileña ha impartido entrenamiento gestáltico en los tres niveles: Básico, Superior y Supervisión, así como actividades de postgrado. Parte de su identidad reside en la visión integrativa de Claudio Naranjo, donde el acento se pone en la actitud: una actitud de transparencia personal que se apoya tanto en el aprendizaje técnico como en el desarrollo de la intuición, todo ello a través de la implicación personal, de la interrelación grupal y de la terapia individual complementaria y paralela.

Otro aspecto identificatorio tiene que ver con la diversificación (a partir del 2º año) de los alumnos según su horizonte profesional: o bien Orientación Clínica (para psicólogos, médicos, psiquiatras…) o bien Orientación a Profesiones de Ayuda (para educadores, trabajadores sociales…) con el mismo programa y equipo docente ya que el objetivo de la Escuela es formar buenos gestaltistas que se desempeñan en aquellas áreas en las que se han formado o graduado.

Nuestro sistema de atención personalizado y seguimiento del alumno implica un número reducido de plazas: la media de cada promoción es de 30 alumnos aproximadamente y no pensamos sobrepasarla, nuestra oferta se ajusta a nuestros recursos, así como a la pretensión de formar según la peculiaridad del alumno, que ha de descubrir su manera personal de hacer gestalt. Esta es nuestra filosofía y llevamos más de 35 años encarnándola en los alumnos (alrededor de 800) que han pasado por nuestras manos a lo largo de este tiempo.

EQUIPO FUNDADOR

Las personas que componen la EMTG han sido discípulas y colaboradoras de Claudio Naranjo desde los primeros SAT en España. Y este conocimiento y trabajo personal se ha traducido en el desarrollado de una manera de transmitir y enseñar la Gestalt que ha creado un estilo propio reconocible (“de la Escuela Madrileña”). Han diseñado talleres específicos para profundizar en el conocimiento y desarrollo de la actitud gestáltica personal, y que han incorporado en el proceso formativo. Y han sido partícipes activos en la AETG, aportando a la difusión, el conocimiento y el buen nombre de la Gestalt en España.
Todo ello, con el interés puesto en mejorar y profundizar la formación que ofrecen en sus cursos.

CLAUDIO NARANJO

Miembro de Honor e impulsor de la Escuela.

Discípulo de Fritz Perls, fue uno de los cuatro continuadores de la Gestalt en Esalen cuando Perls se trasladó a Canadá. Pionero en la integración de la psicoterapia y las tradiciones espirituales, creó el instituto SAT en Berkeley (años 70) y se ha dedicado en parte a los programas SAT “para una formación transpersonal e integrativa de agentes de cambio” en diversos países.
Durante los últimos años su interés preferencial ha sido el de promover un cambio en la educación que pueda asistir a la transición hacia una sociedad post-patriarcal.
Maestro del Equipo Fundador de la EMTG, impulsor de su creación e inspirador de la actitud integradora que la Escuela transmite desde sus inicios hasta la actualidad.
Nombrado Presidente Honorífico desde el comienzo en agradecimiento y reconocimiento a su transmisión.

FRITZ PERLS

El espíritu y la actitud de la Gestalt Californiana.

Psiquiatra y psicoanalista desarrolló un enfoque humanista centrado en la integración de las partes negadas de la personalidad humana, que toma distancia y se diferencia del abordaje teórico interpretativo que proponía el psicoanálisis. Fritz fue incorporando diferentes técnicas y prácticas para el desarrollo de la conciencia basadas en la importancia del darse cuenta en el presente y hacerse responsable de sí por completo aquí y ahora. Crea, junto a su mujer Lore, el enfoque gestáltico, y se diferenciará de ella en la manera más experiencial de intervenir (californiana) frente a un abordaje más teórico estratégico (neoyorquina). Fritz, tras barajar varios nombres para su enfoque (Terapia de Darse Cuenta, Terapia del Aquí y Ahora, Terapia de Concentración), se decidió por Terapia Gestalt por coincidir con los principios de la Psicología de la Gestalt (Percepción) alemana de principios del siglo, que se puede resumir en la frase: “El todo es más que la suma de las partes”.
Y esta es la definición de la Gestalt. Y el trabajo es hacer conscientes “las partes” negadas o escindidas que también forman parte de nuestro “todo”. La integración como objetivo final de Darse Cuenta, Aquí y Ahora, y hacerse responsable de ello. Integrar las partes escindidas nos convierte en personas íntegras.